jueves, 14 de octubre de 2010

"NOCTURNO" DEL POETA MEXICANO MANUEL ACUÑA..

Rosario de la Peña.
El poeta mexicano Manuel Acuña, llegó al suicidio a los 24 años de edad por culpa de Rosario de la Peña y Llerena. No soportó el hecho de estar frente a un amor imposible, ante una mujer casada  y se quitó la vida. (Dos hermanos del poeta también se suicidaron por causas que desconozco).


        "NOCTURNO"


¡Pues bien! yo necesito decirte que te adoro,
decirte que te quiero con todo el corazón:
que es mucho lo que sufro y mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto y al grito que te imploro,
te imploro y te amo en nombre de mi última ilusión.

Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos días,
estoy enfermo y pálido de tanto no dormir;
que ya se han muerto todas las esperanzas mías,
que están mis noches negras, tan negras y sombrías
que ya no sé ni en dónde se alzaba el porvenir.

De noche, cuando pongo mis sienes en la almohada
y hacia otro mundo quiero mi espíritu volver,
camino mucho, mucho, y al fin de la jornada,
las formas de mi madre se pierden en la nada
y tú de nuevo vuelves en mi alma a aparecer.

Comprendo que tus besos jamás han de ser míos,
comprendo que en tus ojos no me he de ver jamás,
y te amo, y en mis locos y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes, adoro tus desvíos.
y en vez de amarte menos, te quiero mucho más.

A veces pienso en darte mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos y hundirte en mi pasión,
más si es en vano todo y el alma no te olvida,
¿Qué quieres tú que yo haga pedazo de mi vida?
¿Qué quieres tú que yo haga con este corazón?

Y luego que ya estaba concluído tu santuario,
tu lámpara encendida, tu velo en el altar:
el sol de la mañana detrás del campanario,
chispeando las antorchas, humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos la puerta del hogar.

¡Qué hermoso hubiera sido vivir bajo ese techo,
los dos unidos siempre y amándonos los dos;
tú siempre enamorada, yo siempre satisfecho,
los dos una sola alma, los dos un solo pecho
y en medio de nosotros mi madre como un Dios!

¡Figúrate que hermosas las horas de esa vida!
¡Qué dulce y bello el viaje por una tierra así!
Y yo soñaba en eso mi santa prometida:
y al delirar en eso con calma estremecida,
pensaba yo en ser bueno por tí, no más, por tí.

¡Bién sabe Dios que ése era mi más hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza, mi dicha y mi placer!
¡Bién sabe Dios que en nada cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho bajo el hogar risueño
que me envolvió en sus besos cuando me vio nacer!

Esa era mi esperanza... mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo que existe entre los dos,
¡adiós por la última, amor de mis amores,
la luz de mis tinieblas, la esencia de mis flores,
mi lira de poeta, mi juventud, adios!

"COMO SOMBRA IGNORADA" de Pablo Abril de Vivero (Peruano).

Pablo Abril de Vivero.
Nacido en Lima, fue poeta, escritor y diplomático. Muy amigo de César Vallejo.


 "COMO SOMBRA IGNORADA".


No tener un regazo que nos brinde, piadoso,
tras los rudos cansancios del humano fracaso,
la ilusoria certeza de un sereno reposo.
¡No tener un regazo!

No tener una estrella cuyos níveos fulgores
en el alma nos rimen la sonata más bella,
y en la noche enlutada de los torvos dolores,
¡No tener una estrella!

No tener un perfume redentor del cautivo corazón,
que en las redes del pesar se consume,
con la amarga nostalgia del recuerdo más vivo,
¡No tener un perfume!

No tener una amada, melancólica y buena, que nos cante,
muy quedo, la canción ya olvidada del amor,
y que sepa suavizar nuestra pena...
¡No tener una amada!

Y estar lejos, muy lejos del edén florecido;
y seguir siendo triste, soñador, dolorido,
y pasar por la vida como sombra ignorada,
sin tener para el alma que triunfó del olvido,
¡ni regazo, ni estrella, ni perfume, ni amada!...

miércoles, 6 de octubre de 2010

"EL BESO" de FEDERICO BARRETO (Peruano)

"El Cantor del Cautiverio"
                                      
Federico Barreto Bustíos, periodista y poeta tacneño llamado "El Cantor del Cautiverio"

                   "EL BESO"


Con candoroso embeleso y rebozando alegría,
me pides morena mía que te diga: ¿qué es un beso?

Un beso es el eco suave de un canto, que más que canto
es un himno sacrosanto que imitar no puede el ave.

Un beso es el dulce idioma con que hablan dos corazones,
que mezclan sus impresiones como las flores su aroma.

Un beso es... no seas loca ¿por qué me preguntas eso?
¡Junta tu boca a mi boca y sabrás lo que es un beso!

                                           -.-

martes, 5 de octubre de 2010

"PENA Y ALEGRÍA DEL AMOR" de RAFAEL DE LEÓN (español).

Iniciamos este Blog "Hablemos de Amor", con la inmortal producción de Rafael de León "Pena y Alegría del Amor", una de las más populares del mundo y del repertorio de grandes recitadores
                        
"PENA Y ALEGRÍA DEL AMOR"


Mira como se me pone la piel cuando te recuerdo...

Por la garganta me sube un río de sangre fresco, 
de la herida que atraviesa de parte a parte mi cuerpo.
Tengo clavos en las manos y cuchillos en los dedos
y en mi sien una corona hecha de alfileres negros.

Mira como se pone la piel cada vez que me acuerdo
que soy un hombre casado y sin embargo te quiero.

Entre tu casa y mi casa hay un muro de silencio, 
de ortigas y de chumberas, de cal, de arena, de viento,
de madreselvas oscuras y vidrios en acecho.
Un muro para que nunca lo pueda saltar el pueblo
que está rondando la llave que guarda nuestro secreto.
¡Y yo sé bien que me quieres! ¡Y tu sabes que te quiero!
Y lo sabemos los dos. Y nadie puede saberlo.

¡Ay pena, penita, pena de nuestro amor en silencio!
¡Ay, qué alegría, alegría, quererte como te quiero!

Cuando por la noche a solas me quedo con tu recuerdo, 
derribaría la pared que separa nuestro sueño, 
rompería con mis manos de tu cancela los hierros, 
con tal de verme a tu vera, tormento de mis tormentos, 
y te estaría besando hasta quitarte el aliento. 
Y luego qué se me daba quedarme en tus brazos muerto.

¡Ay, qué alegría y qué pena, quererte como te quiero!

Nuestro amor es agonía, luto, angustia, llanto, miedo,
muerte, pena, sangre, vida, luna, rosa, sol y viento.
Es morirse a cada paso y seguir viviendo luego,
con una espada de punta siempre pendiente del pecho.

Salgo de mi casa al campo sólo con mi pensamiento,
por acariciar a solas, la tela de aquel pañuelo
que se te cayó un domingo cuando venías del pueblo, 
y no te he dicho nunca, mi vida, que yo lo tengo.
Y lo estrujo entre mis manos, lo mismo que un limón nuevo,
y miro tus iniciales y las repito en silencio
para que ni el campo sepa lo que estoy queriendo.

Ayer en la Plaza Nueva, vida, no vuelvas a hacerlo,
te vi besar a mi niño, a mi niño el más pequeño,
y cómo lo besarías ¡ay, Virgen de los Remedios!
que fue la primera vez que a mi me diste un beso.
Llegué corriendo a mi casa, alcé a mi niño del suelo
y sin que nadie me viera, como un ladrón en acecho,
en su cara de amapola mordió mi boca tu beso.

¡Ay qué alegría y qué pena, quererte como te quiero!

Mira, pase lo que pase, aunque se hunda el firmamento, 
aunque tu nombre y el mío lo pisoteen por el suelo,
aunque la tierra se abra y aun cuando lo sepa el pueblo
y ponga nuestra bandera de amor a los cuatro vientos,
sígueme queriendo así, tormento de mis tormentos.

¡Ay, qué alegría y qué pena, quererte como te quiero!

MI HOMENAJE A JOSÉ GODARD ALZAMORA.

La obra de José Godard
Han sido tantas las solicitudes de nuestros amigos y sus comentarios en la reseña de José Godard Alzamora en "Locutores en el Perú", que nos hemos visto comprometidos a complacerlos. Es, igualmente, la mejor manera de rendirle un homenaje, extrayendo de su hermoso libro, las páginas de poemas y versos que con tanto amor recopiló. Les confieso que es un trabajo árduo y que mantendremos hasta que las fuerzas nos ayuden y este entusiasmo nos acompañe.

Hubo un tiempo en el pasado, en la época gloriosa de la radio que Pepe Godard lanzó al espacio su gran producción "Hablemos de Amor". La sintonía de los románticos, de los enamorados que vivían su romance y que encontraban la mejor manera de hacer dedicatorias a sus seres amados, a través de este singularísimo programa radial. Noche a noche, Pepe se entregaba a buscar los mejores poemas y los declamaba con su fondo musical especialmente escogido.  

Fue tanto el éxito y la gran cantidad de versos y poemas que logró reunir que, según sus propias palabras, se decidió a recopilarlos a través de un libro. Fue un trabajo ardoroso y que tuvo una acogida realmente de éxito. Las ediciones se agotaban rápidamente y, mientras estuvo en actividad, veía la manera de seguir en la reproducción del mismo. Su diabetes lo llevó a la ceguera y es así como le conocí. Era mi oyente número Uno de "Musiencuentros", espacio que conduje en Radio Nacional.

Con tremendo lujo a mi favor y luego de una de sus intervenciones telefónicas, nos invitó a su hogar y nos convertimos en verdaderos amigos. Con María, su hermanita mayor y un encanto de ancianidad, fueron tres años de aquel programa con su presencia diaria. Dejaríamos la radio, pero nuestra amistad se hizo más grande. Conoceríamos a Anita Llaque, su querida sobrina y que tuvo atenciones especiales para conmigo. Hicimos "Hablemos de Amor" con un poema diario interpretado por nosotros.

Ya conocen mi espiritualidad y el amor a mis hermanos de la radio y la televisión. Hoy, 5 de Octubre de 2010, les regalo este modesto aporte al arte poético. Está basado en lo que el libro "Hablemos de Amor" de José Godard Alzamora, nos permita entregarles. Serán copias fidedignas de esas ediciones que firmó, en sus preámbulos, otro gran y admirado amigo como lo fue César Miró. Va todo nuestro entusiasmo y pido las disculpas si no logro complacerlos con este trabajo. Gracias.